miércoles, 14 de octubre de 2009

La web semántica y el tonto del vecino

Siempre se dice que Internet se ha convertido en el almacén más grande de información que jamás existió. Realmente almacena, mueve e interrelaciona un volumen incalculable de datos y personas, sin embargo la comparación que siempre se hace de Internet con la biblioteca de Alejandría resulta a mi entender, inadecuada a la vez que burda e insultante.

Cada uno de nosotros, al igual que el tonto del vecino o el idiota que acude a votar cada legislatura sin importarle a qué programa da el voto mientras sea el de su político o color preferido, puede contribuir al crecimiento de Internet, de sus contenidos, de las wikis y de otros muchos recursos. La Biblioteca de Alejandría por contra, al igual que el resto de grandes bibliotecas de la Historia, sólo albergaba fondos valiosos.

Esa gran libertad, además de ser una manifestación plena de democracia, también supone un gran peligro. Cualquier persona, por tonta que sea, sabe que la democracia, aunque pueda ser el menos malo de los sistemas políticos, ni es perfecto ni está exento de grandes contras además de algunos pros.

Si por un lado, todos podemos contribuir al crecimiento de Internet y de sus contenidos y realmente los recursos sociales tienen un gran potencial a muchos niveles, incluyendo el mundo de la Formación, también es cierto que precisamente por eso, entrañan grandes riesgos y peligros. Y uno de los peligros más acuciantes es precisamente la posibilidad de participación de cualquier idiota. Es paradógico, pero es lo que tiene la democracia y la democrática Internet.

Lo que si es cierto , con sus bondades y defectos, es que hoy en día Internet constituye parte de la memoria actual de la humanidad, de la humanidad inteligente que sacará provecho de los recursos, y de la humanidad idiota que sólo pasa el tiempo, gasta recursos y llena de cosas vacías Internet. Y la importancia de Internet está en alza contínua.

También es cierto que la Web ha revolucionado nuestra forma de vivir y trabajar, dándonos acceso a contenido en cualquier lugar del mundo en cualquier momento. Y nos hemos acostumbrado a ello de manera demasiado rápida.

Pero este crecimiento desmesurado, dejando aparte la calidad y validez de los contenidos, también nos trae problemas: somos incapaces de abarcar sus publicaciones, seguir las novedades, filtrar las más interesantes, resumirlas o hacer un uso eficiente de ellas.

El aprovechamiento de este inmenso potencial está muy limitado, y el mayor freno a su explosión, en términos de utilidad, somos nosotros mismos, nuestra capacidad humana de asimilar, que unido a la cantidad de basura que nos ponen algunos usuarios por el camino, hace dificil el asunto.

Los padres de la Web actual, junto a las grandes corporaciones y organismos internacionales están promoviendo una solución a esta falta de manejo de los contenido para que sean los programas informáticos los que busquen y manejen la información de Internet por nosotros. Qué miedo. Es decir, cambiar el paradigma actual de la WEB como mero almacén de documentos para llegar a disfrutar de un espacio virtual lleno de múltiples recursos que sea capaz de realizar tareas de búsqueda y filtrado por nosotros. (Habrá que ver quién determina qué tareas, cómo hacerlo y en base a qué intereses).

Esta iniciativa, llamada Web Semántica, de la que no se hace otra cosa que hablar a lo largo y ancho de la Red, contempla la creación de contenido digital para que sea comprendido por esos sistemas o herramientas que están por llegar. Suena bonito pero no se qué les parecerá a los expertos en semántica el término acuñado.

Los expertos dicen que los primeros resultados de esta iniciativa se han materializado en la Web 2.0, una Web que socializa y permite compartir y crear recursos entre todos.

Dicen que la Web Semántica tendrá que incorporar información para que aplicaciones avanzadas que, teóricamente, comprenderán las necesidades y preferencias de los usuarios, trabajen con todo el montón de información, recursos y materiales de Internet. Pero, ¿esto no estaba inventado aunque con otros nombres?

Una vez más correremos el riesgo de que estos Sistemas realicen tareas por nosotros. Esperemos que no sea el tonto del vecino uno de los que participen en su desarrollo.

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